CON SUSTANCIA
Las adicciones con sustancia aparecen cuando una persona empieza a utilizar determinadas sustancias como una forma de evadirse, aliviar el malestar emocional o afrontar situaciones difíciles, y poco a poco el consumo termina ocupando un lugar cada vez más importante en su vida.
Con el tiempo, dejar de consumir puede resultar muy complicado, generando una sensación de dependencia, pérdida de control y sufrimiento emocional. A menudo, la persona quiere cambiar, pero siente que no puede hacerlo sola, incluso viendo cómo el consumo afecta a su bienestar, sus relaciones y su día a día.

ALCOHOL
El alcohol es una de las adicciones más normalizadas socialmente, lo que muchas veces dificulta detectar cuándo existe un problema. Poco a poco puede afectar al estado de ánimo, las relaciones familiares, el trabajo y la salud emocional.
Es frecuente que aparezcan:
- Pérdida de control al beber
- Necesidad de consumir para relajarse o desconectar
- Cambios de humor e irritabilidad
- Conflictos familiares o de pareja
- Sensación de culpa o frustración
Trabajamos tanto el consumo como las causas emocionales que hay detrás de él y las consecuencias de todo esto.

CANNABIS
Muchas personas utilizan el cannabis como una forma de aliviar ansiedad, estrés o malestar emocional. Sin embargo, puede terminar afectando a la motivación, la estabilidad emocional, la concentración y las relaciones personales.
En adolescentes y jóvenes puede influir especialmente en:
- Rendimiento académico
- Aislamiento social
- Desmotivación
- Problemas emocionales
- Dependencia psicológica
La terapia ayuda a recuperar hábitos saludables y mejorar el bienestar emocional.

COCAÍNA
La adicción a la cocaína suele generar un gran desgaste emocional y personal. Aunque al principio puede asociarse a momentos de euforia o seguridad, con el tiempo aparecen ansiedad, impulsividad, cambios de humor y pérdida de control.
Es habitual encontrar:
- Consumo compulsivo
- Dificultad para parar
- Irritabilidad y ansiedad
- Problemas económicos o laborales
- Deterioro emocional y relacional
El tratamiento se centra en entender la adicción y sus consecuencias, desarrollar herramientas para prevenir recaídas y recuperar estabilidad.

BENZODIACEPINAS
Las benzodiacepinas son medicamentos utilizados habitualmente para tratar la ansiedad o los problemas de sueño. Aunque se recetan con fines terapéuticos, un uso prolongado o inadecuado puede generar dependencia física y psicológica. Muchas personas comienzan tomándolas para sentirse más tranquilas, dormir mejor o reducir el malestar emocional, pero con el tiempo sienten que no pueden afrontar el día a día sin ellas.
Es habitual encontrar:
- Necesidad de aumentar la dosis
- Miedo o dificultad para dejar la medicación
- Dependencia emocional
- Ansiedad o insomnio al intentar reducir el consumo
- Sensación de bloqueo o pérdida de autonomía
El tratamiento se realiza siempre de forma individualizada, trabajando tanto la dependencia como las dificultades emocionales que han llevado a mantener el consumo.

HEROÍNA
La heroína es una de las sustancias con mayor capacidad de generar dependencia física y psicológica. Su consumo suele producir un fuerte deterioro emocional, social y personal, afectando progresivamente a todas las áreas de la vida. Muchas personas comienzan buscando aliviar dolor emocional, ansiedad o desconectar de determinadas situaciones, pero con el tiempo aparece una necesidad constante de consumir para evitar el malestar físico y psicológico.
Es frecuente que aparezcan:
- Dependencia intensa y pérdida de control
- Aislamiento social y familiar
- Ansiedad, apatía o desesperanza
- Deterioro personal y emocional
- Problemas laborales, económicos o legales
- Miedo al síndrome de abstinencia
El tratamiento se centra tanto en la recuperación de la adicción como en el acompañamiento emocional, ayudando a reconstruir estabilidad, hábitos saludables y calidad de vida.

DROGAS DE DISEÑO
Las drogas de diseño o sustancias sintéticas incluyen diferentes tipos de drogas consumidas principalmente en contextos de ocio, fiestas o ambientes sociales. Aunque muchas veces se perciben como menos peligrosas, pueden generar importantes consecuencias psicológicas y emocionales.
Entre ellas se encuentran sustancias como: MDMA o éxtasis, Speed o anfetaminas, Metanfetamina, Ketamina, Nuevas sustancias sintéticas
El consumo puede provocar:
- Ansiedad intensa
- Cambios bruscos de humor
- Problemas de sueño
- Irritabilidad e impulsividad
- Dependencia psicológica
- Sensación de vacío o agotamiento emocional
En algunos casos, la persona termina necesitando consumir para relacionarse, desconectar o sentirse bien. La terapia ayuda a recuperar equilibrio emocional, trabajar las causas asociadas al consumo, las consecuencias generadas por el mismo y herramientas de abstinencia para prevenir recaídas.
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